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DANTE ALIGHIERI111

Minisitios Medíateca

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Con la Divina comedia, Dante Alighieri no sólo dio a la literatura universal una de sus más indiscutidas cumbres, sino que supo sintetizar el espíritu medieval y abrir a la par el camino hacia las nuevas concepciones humanistas.

Dante nació en la ciudad italiana de Florencia entre el 15 de mayo y el 15 de junio de 1265. Su biografía cuenta con numerosos períodos oscuros, si bien el propio autor proporcionó en sus obras algunos datos relativos a sus orígenes. Se sabe que procedía de una familia noble -aunque venida a menos- perteneciente al partido güelfo, que apoyaba la política del papa. En su juventud cursó estudios de gramática, retórica y filosofía, probablemente con la orden mendicante de los franciscanos. El ambiente que se respiraba en Florencia por aquella época acentuó la natural inclinación de Dante hacia las letras, y no tardó en manifestar sus cualidades artísticas. Mantuvo amistosas relaciones con pintores como Giotto y con numerosos poetas. Entre sus principales maestros destacaron de forma especial Brunetto Latini y Guido Cavalcanti. Del primero aprendió el arte de la retórica, pero fue el segundo -máximo representante, tras el propio Dante, del dolce stilnuovo- quien más influyó en la obra del poeta.

En 1277 se concertó la boda de Dante con Gemma Doriati, matrimonio que probablemente no se celebró hasta 1285. Sin embargo, el gran amor platónico del poeta y la musa inspiradora de la mayor parte de su obra fue Beatriz (Beatrice) Portinari, esposa del banquero Simone dei Bardi. Tras la muerte prematura de su amada, ocurrida en 1290, Dante quedó sumido en el más profundo desconsuelo y decidió refugiarse en el estudio. Entregado a la lectura de autores cristianos -Boecio, san Agustín, santo Tomás de Aquino- y clásicos grecorromanos -Aristóteles, Ovidio, Lucano-, el poeta atravesó una etapa de maduración que lo impulsó a realizar diversos cambios en su producción artística. Vita nuova, compuesta hacia 1293, constituyó la materialización de dichos cambios. La obra constituía fundamentalmente un texto en prosa inspirado en elementos autobiográficos que abarcaban unos 18 años de la vida del poeta. Los 31 poemas líricos intercalados describían el amor del poeta por Beatriz, en tono hondamente espiritualista.

Durante los últimos años del siglo tuvieron lugar acontecimientos que influirían de forma decisiva en el futuro de Dante. En 1294 fue elegido papa Bonifacio VIII cuyo afán de poder mereció la más decidida oposición del poeta florentino y se produjo la escisión del partido güelfo en blancos, más moderados, y negros, partidariosdecididos del pontífice. A partir de ese momento, Dante decidió participar de forma activa en la vida política de la ciudad y se inscribió en una de sus asociaciones profesionales, requisito indispensable para que los nobles de cierta condición pudieran ocupar cargos públicos.

En el año 1300, y durante los dos meses en que fue uno de los regidores de la ciudad, Dante dio muestras de total imparcialidad al decidir enviar al exilio, a causa de un tumulto, a siete jefes del partido blanco -al que pertenecía- y a siete del negro. Las disensiones, sin embargo, continuaron. En un nuevo intento de establecer un acuerdo sin violencia, los blancos enviaron al papa tres embajadores, entre los que se encontraba Dante. Mientras que a los otros dos se les permitió regresar, el poeta nunca consiguió volver a su ciudad natal, en la que se había impuesto el partido negro. Acusado de malversación de fondos, fue condenado a pagar una multa de cinco mil florines, a permanecer confinado durante dos años y a quedar apartado para siempre de cualquier cargo público. Dante recibió la noticia en Siena en 1303, pero no pagó la multa ni se justificó en modo alguno, lo que motivó una nueva sentencia que le hubiera costado la vida en caso de haber sido capturado. Desde ese momento varió sus concepciones anteriores y se aproximó al partido gibelino, que apoyaba las pretensiones del emperador.

De esta forma comenzó el largo exilio del poeta, que ocuparía ya el resto de su vida. En busca de la hospitalidad y la protección de diversos señores, Dante se estableció primero en Verona y posteriormente en

Bolonia, donde residió entre 1304 y 1306. En esta última ciudad comenzó a componer dos de sus obras más importantes: De vulgari eloquentia y el Convivio. De vulgari eloquentia (1304-1305), escrita en latín, constituyó la expresión teórica de la doctrina lingüística de Dante. Proyectada originariamente en cuatro libros, la obra sólo llegó a ver acabados el primero y gran parte del segundo.

En octubre de 1306, los exiliados florentinos fueron expulsados de Bolonia y, en el curso de su nueva peregrinación por tierras italianas, Dante continuó redactando el Convivio hasta finales de 1307 o principios de 1308. La obra, manifestación ya de la madurez del artista, fue estructurada inicialmente en 15 tratados, uno introductorio y el resto dedicado a comentar diversas materias de carácter científico. Su intención didáctica y el hecho de haber sido escrita en lengua vulgar, lo que marcó una pauta decisiva en el desarrollo de la literatura italiana, constituyen las características principales del Convivio, del que, por lo demás, el autor sólo terminó los cuatro primeros libros.

La elección de Enrique de Luxemburgo como emperador alemán en 1308 motivó una breve interrupción en la actividad literaria de Dante, que abandonó de forma definitiva la redacción del Convivio. Convencido de que la causa de todos los desórdenes que había presenciado residía en la falta de armonía entre los dos poderes, el papal y el imperial, el poeta creyó ver cumplido su sueño cuando el pontífice Clemente V accedió a coronar al nuevo emperador en Roma. Sin embargo, la súbita muerte del monarca puso fin a sus esperanzas e hizo imposible su ansiado regreso a Florencia.

Las opiniones de Dante en materia política quedaron reflejadas en la Monarchia, compuesta en los años inmediatamente posteriores a la llegada de Enrique Vll a Italia. Para Dante, tanto la autoridad del papa como la del emperador proceden directamente de Dios, y, en asuntos terrenales, el monarca posee absoluta libertad, aun cuando deba reverencia al pontífice. La guía de éste, sin embargo, es imprescindible para alcanzar la vida eterna. Esta concepción, que diferencia claramente entre el poder temporal y el espiritual, ejerció notable influencia sobre la teoría política posterior. En 1308 inició Dante su obra magna, la Commedia, en la que trabajaría hasta poco antes de su muerte. Constituida por 99 cantos más uno de introducción, describe el recorrido del poeta a través del mundo del más allá acompañado por el poeta latino Virgilio y bajo la protección de tres santas mujeres: la Virgen María, santa Lucía y su amada Beatriz. La Commedia, a la que se añadió el adjetivo "divina" en la edición veneciana de 1515 fue compuesta en lengua vulgar y dividida en tres partes: "Inferno", "Purgatorio" y "Paradiso". Por la grandeza de su concepción, su brillantez artística y la fuerza moral de su contenido, la obra se convertiría en uno de los grandes logros del pensamiento humano.

Los últimos años de la vida de Dante permanecen envueltos en una casi completa oscuridad. Continuó su recorrido por tierras italianas y acabó sus días en Ravena, donde murió en la noche del 13 al 14 de septiembre de 1321. Su genio, que durante el Renacimiento y el auge del racionalismo quedó algo oscurecido por considerárselo en exceso medieval, fue de nuevo reconocido y exaltado desde el siglo XIX, aun cuando la complejidad de su obra haya dado lugar a muy diversas interpretaciones.

 

 

Juan Zamora Romo. Bibliotecólogo, Licenciado en Tecnologías de la Información.