Búsqueda personalizada

ÍNDICE

Alejandro VI
Alighieri, Dante
Boccaccio, Giovanni
Brunelleschi, Filippo
Bruno, Giordano
Cabeza de Vaca, Alvar Nuñez
Carlos V
Castiglione, Baltasar
Clemente VII
Colon , Cristobal
Contrarreforma
Copérnico, Nicolás
Cortés, Hernan
Des Pres, Josquin
Dias, Bartolomé
Elcano, Juan Sebastian
Enrique el Navegante
Calvino, Juan
Enrique  VIII
Escorial, el
Fernando II el Católico
Ficino, Marsilio
Galileo
Gutemberg, Johannes
Humanismo
Imprenta
Inquisición
Inquisición
Compañía de Jesús
Knox, John
Lutero, Martín
Magallanes, Fernando
Manierismo
Masaccio
Mediccis
Giovanni Pico de la Mirandola
Moro, Tomas
Pablo III
Palestrina
Paz de Augsburgo
Petrarca
Pizarro, Francisco
Reforma
Renacimiento
Rotterdam, Erasmo de
San Carlos Borromeo
San Felipe Neri
San Ignacio de loyola
San Juan de la Cruz
Santa Teresa de Jesús
Savonarola
Sforza
Trento, Concilio
Valla, Lorenzo
Vives, Juan Luis
Zuinglio, Ulrico
 
 
Renacimiento
Renacimiento

Fernando II el Católico
(1452-1516)

 

 

 

Rey de Aragón (1479-1516) y por su matrimonio rey consorte de Castilla con el nombre de Fernando V (1474-1516), hijo del rey de la Corona de Aragón Juan II y de Juana Enríquez. Prototipo de político renacentista, inspiró la obra de Maquiavelo El príncipe, supo combinar diplomacia y eficacia militar. Con su madre resistió el asedio del ejército de la Generalitat durante la Guerra Civil catalana (1462-1472), conocida también como segunda guerra de los Remensa. Fue nombrado gobernador general de Aragón y Cataluña en 1466 y dos años más tarde corregente de Sicilia. Su matrimonio con la princesa Isabel de Castilla, hermana de Enrique IV, marcó decisivamente su trayectoria y proyectó su figura hacia la política de Castilla, luchando eficazmente contra las pretensiones al trono de Juana la Beltraneja.

La guerra de Sucesión castellana se cerró con el Tratado de Alcaçovas (1479), al que contribuyó Fernando II doblegando a la nobleza y afirmando la autoridad de la monarquía. A la muerte de su padre y gracias a su boda se produjo la unión dinástica de la Corona de Aragón con la de Castilla, unión que respetó las leyes e instituciones propias de cada reino. Como rey de Aragón desarrolló una política reformista de las instituciones, introdujo la insaculación (sorteo) en la elección de cargos y aplicó medidas proteccionistas al comercio y a la industria que estimularon la economía. Una nueva insurrección de los remensas forzó a Fernando II a una solución pactada: la Sentencia Arbitral de Guadalupe (1486), que pretendía un equilibrio entre remensas y señores, y mediante la cual se indemnizó la devolución de bienes confiscados durante la Guerra Civil catalana, se suprimieron los malos usos y se dio la posibilidad a los siervos de liberarse de la remensa o vinculación a la gleba. Consiguió la restitución del Rosellón y la Cerdaña (1493) y conquistó el reino de Nápoles, tomando la iniciativa al monarca francés y reforzando la presencia española en el Mediterráneo occidental. Gobernó la Corona de Aragón prescindiendo de la convocatoria de las Cortes.

Como rey de Castilla su acción se vio favorecida por el peso demográfico y económico del reino dentro del conjunto peninsular, lo que estimuló el éxito de la política exterior. En 1492 finalizaba, junto a su esposa, la reina de Castilla Isabel I, la conquista del reino musulmán de Granada, con la que se daba por terminada la Reconquista. Entre 1484 y 1496 las islas Canarias fueron conquistadas y colonizadas, pero la empresa que abrió las perspectivas más halagüeñas a la Corona castellana fue el descubrimiento de América por Cristóbal Colón: la expansión territorial de Castilla estaba asegurada. Los reyes, conocidos por sus acciones a favor de la fe católica como los Reyes Católicos, eran copartícipes de sus realizaciones y es difícil discernir qué participación tuvo cada uno en los diversos logros de su política interior y exterior, pero parece ser que el papel de Fernando fue destacado. Uno de los principales problemas de política interior era la cuestión religiosa: para controlar la fe de los conversos se creó la Inquisición (1478). Los judíos fueron expulsados en 1492 y sólo una minoría se convirtió. La población musulmana optó mayoritariamente por la conversión (1502) –moriscos– y únicamente unos pocos fueron expulsados. Fernando II e Isabel intentaron perfeccionar las instituciones políticas y fortalecer la monarquía.

Su política matrimonial de alianzas con Portugal, Inglaterra y la Casa de Habsburgo dio frutos positivos. El rey había asumido la Corona castellana tras la muerte de Isabel (1504), pero tuvo que retirarse a causa de la poca aceptación por parte de la nobleza castellana y cederla a su hija Juana. La muerte de Felipe el Hermoso, su yerno, hizo que fuera aceptado de nuevo como regente. Durante esta etapa Navarra se incorporó al reino de Castilla (1515), se conquistaron algunas plazas del norte de Africa –Orán y Bujía– y se obtuvo la sumisión del rey de Argel. En 1506 Fernando II se volvió a casar con Germana de Foix. La precoz muerte del hijo de este matrimonio y el nombramiento de su nieto Carlos (el futuro Carlos I y emperador Carlos V) como gobernador general de sus reinos hizo que, a su muerte, se consolidara la unión dinástica entre los reinos de Castilla y Aragón.

 

 

Juan Zamora Romo. Bibliotecólogo, Licenciado en Tecnologías de la Información.